En el PJ tenemos prejuicios respecto a la clase media porteña

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Varias fotos de Eva Perón decoran el despacho de la legisladora María Rosa Muiños. Hasta medidados del año pasado ejerció como Vicepresidenta 2da del parlamento porteño, pero después del quiebre del bloque del Frente Para la Victoria pasó a conformar junto a Silvia Gottero el bloque peronista que responde a Juan Manuel Olmos. El armador del peronismo porteño es además su compañero. Muy crítica de la gestión de Mauricio Macri en la Nación, asegura que el Gobierno “no tomó nota” de los reclamos populares. Si bien admite que el Justicialismo “se ocupa primero de quien más lo necesita” pide “ser muy respetuoso de las aspiraciones y deseos” de la clase media capitalina. A pocos meses de las elecciones legislativas, impulsa a Felipe Solá a candidatearse en territorio porteño, aunque no da pistas sobre si competirá por dentro o por fuera del peronismo.

–Al peronismo le costó mucho imponerse en la Ciudad. ¿Qué le falta al PJ para entenderse con el vecino?

–Hay un desencuentro histórico, pero creo que existe un prejuicio sustentado en hechos de la política que pueden ser muy fácilmente esclarecidos. Todos los peronistas del distrito hicimos esta reflexión en algún momento de nuestras vidas. Creo que todos los dirigentes del PJ tenemos un prejuicio respecto a la clase media porteña y a sus aspiraciones, de alguna forma lo vemos como un disvalor.

–¿A qué se refiere?

–Nosotros nos preocupamos exclusivamente por los que están afuera del sistema, pero es paradójico porque, según entendemos, la clase media surge gracias a las políticas peronistas. Es como si dijéramos “llegaste hasta ahí, ¿qué más querés?”. Otra paradoja es que los dirigentes peronistas también somos parte de la clase media. Hay que ser muy respetuoso de las aspiraciones y deseos de la gente y esa palabra tal vez haya faltado en la acción política. Hay que trabajar también en función de esos deseos y necesidades. La Ciudad no es solamente la gente que está excluída del sistema, es un todo. El peronismo se ocupa primero de quien mas lo necesita, pero eso no quiere decir que excluyamos a las demás clases sociales. También poner en disvalor la construcción de la institucionalidad ha sido una carencia del PJ en este distrito, pareciera que determinados valores son superiores a la institucionalidad.

La Ciudad no es solamente la gente que está excluída del sistema, es un todo. El peronismo se ocupa primero de quien mas lo necesita, pero eso no quiere decir que excluyamos a las demás clases sociales.

–¿Ya existe un acuerdo con el massismo?

–Todavía no hay nada concreto. Estamos en el Nuevo Espacio de Participación y tenemos la firme intención de que Felipe Solá encabece una lista de diputados en la Ciudad en donde nosotros seamos parte.

–¿Pueden conformar un bloque con Javier Gentilini (FR)?

–No lo charlamos, pero nos parece un buen momento para empezar a ver una agenda legislativa en común. Igualmente tengo muchos proyectos en común con muchos bloques.

–¿Qué opina Felipe Solá sobre la propuesta de ser candidato en la Ciudad?

–Lo que el dijo es que lo pone contento que un sector haya pensando en él como candidato en la Ciudad. Eso implica una logística, es una decisión fuerte, pero se siente valorado. Eso no hace más que sumarle virtudes, porque es una persona que fue gobernador de la Provincia. Que se siente a discutir, a aportar ideas habla muy bien de él.

–El bloque peronista se separó del bloque kirchnerista por motivos que son públicos, ¿Cómo se explica la ruptura posterior entre Víctor Santamaría y Juan Manuel Olmos?

–Silvia Gottero y yo debatimos durante muchos meses la decisión de dejar el bloque del Frente Para la Victoria, que fue comunicada a través de un tweet de Víctor Santamaría. Hacia adentro de la agrupación continuamos la discusión respecto a cómo seguir en la construcción de una mayoría. Con Víctor somos amigos desde hace 20 años y seguimos manteniendo diálogo, siempre hay una voluntad de acercar posiciones. Pero creemos que no podemos seguir haciendo política con un sector del que no nos sentimos parte. Y Víctor piensa que sí se puede.

–¿El Nuevo Espacio de Participación tiene la intención de dar la pelea por dentro del peronismo o por fuera?

–Nuestra intención es armar una oferta electoral atractiva para la Ciudad, que sea competitiva y que exprese un espacio de no polarización. Y me llamo a silencio (risas).

Tenemos la firme intención de que Felipe Solá encabece una lista de diputados en la Ciudad en donde nosotros seamos parte.

–¿Quién está mejor, Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad o Mauricio Macri en la Nación?

–Creo que Larreta se propuso ser el constructor de la Ciudad en obra pública. Dejar una ciudad moderna, de la que no reniego. Pero lo quiere hacer a un costo alto de endeudamiento. Está bien pensar en el desarrollo de la Ciudad, que sea competitiva y también inclusiva. Larreta está planteando, como no lo planteó Macri cuando fue jefe de Gobierno, la urbanización de las villas. Pero siempre está la sensación de que se queda a mitad de camino. En el inicio de sesiones (Legislativas) dijo como un logro de Gobierno que no quedaba nadie para relocalizar en lo que se denomina “Camino de Sirga”, ubicado a la vera del Riachuelo. Pero en Magaldi falta relocalizar 49 familias, en el pueblito faltan 72 familias. Lo único que relocalizó completo es Luján, el más chico de todos. Otro problema es dónde relocalizó: en el límite con General Paz. La mayoría de las personas son cartoneros que tienen carros con caballos, y los mudaron a un tercer piso. Hay que pensar la relocalización con un criterio, si no es una fantochada. Da la sensación de que no hay planificación.

–No es la imagen que intenta dar Larreta…

–Cuando él tenía la función de ser el ejecutor del gobierno de Macri, estaba más encima de los temas, ahora le debe pasar menos. Entiendo que muchos de los cuadros de gestión con los que él trabajo cuando fue jefe de Gobierno fueron a la Nación o a la Provincia.

–¿Y de la gestión de Macri?

–No puedo decir una sola medida buena de su gobierno. Lo que más me preocupa es que hay una crisis económica y social de la que no ha tomado nota. En lo que va de marzo tuvimos cinco marchas multitudinarias con problemas graves. La falta de trabajo es grave, que la gente no pueda comer es grave… y lo que veo es una actitud de cerramiento. “Esto es todo un complot”, responden. En la marcha de la CGT hubo medio millón de personas y los incidentes fueron menores. Pero quieren hacer pesar más los incidentes. Eso más todas las desprolijidades habidas y por haber.

–En las gestiones de Macri y Larreta la Ciudad se desprendió de numerosos terrenos, algo que va a contramano de lo que sucede en las ciudades más importantes del mundo.

–Si fuera mi decisión no lo haría. En este momento puedo hacerle un seguimiento concienzudo para que no afecte otros intereses. Hay muchas leyes que están incumplidas. El Ejecutivo invade permanentemente las funciones de comuneros y legisladores, al mismo tiempo que incumple la Constitución de la Ciudad.

Fuente: Nueva-Ciudad

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